sábado, 18 de julio de 2009

Daivin in

La de hace seis años, la misma rodilla. La misma piscina. Parece que no has avanzado mucho y te piden movimientos más finos porque no puede ser que botés todo lo que tocás.

A todo este descontrol el calor inhóspito del Pacífico responde indiferente, que qué importa si pasás cayéndote porque en la arena nada duele. Venite a morir en estos rincones, a morir, que la cuesta me contó que lo que hacemos es decidir cómo pasarla mientras nos cuelgan las tennis (porque eso de que uno las cuelga es llana falacia).

Si te cae el mar encima de repente es porque no te da la gana. Ver hacia el horizonte y enfrentarte a lo que toque. Mejor rollitos submarinos y cerrar los ojos.

La misma rodilla y la pata renca again and again.
Publicado por Ana I. en 10:08 |  

3 comentarios:

Suscribirse a: Enviar comentarios (Atom)