martes, 3 de noviembre de 2009

Sabana sur

Ves que la ciudad se ve distinta.
Hay más luz y los colores son más vivos, hasta las putas de la esquina sonríen.
Muy Amèlie, dirían. Y vale, porque eso de ir con el viento en la cara y dos ruedas promete.

La vida se te escabulle, no me digás que no. Cuando creés que la domaste, de repente se le mueve un dedo y cuando abrís los ojos la tenés encima.
Escogí dejármela encima (sí, como los bebés que se te duermen en el pecho, ese calorcito de Pachamama) y disfrutar su compañía.

Van dos días y si por vos doblan las campanas sabrás que dos días son un siglo y medio, más o menos.
Publicado por Ana I. en 20:41 |  

2 comentarios:

Suscribirse a: Enviar comentarios (Atom)