jueves, 24 de marzo de 2011

deuda externa

deber un beso fuego que se quedó en cenizas. que el estado de cuenta llegue con préstamo yanki de diez mil veces que la risa no llegó a estruendo.

ahorrar dos años para cubrir los gastos de seis meses y tres semanas de laborioso desdén para recuperar los empréstitos.

deber tres miradas sin corresponder una fijación y dos reclamos

nacer con un matrimonio podrido en la espalda

y jalar la bolsita de deuda externa como los grandes, con las dos manos en los ojos.
Publicado por Ana I. en 7:24 |  

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