martes, 27 de mayo de 2008

Hijo de nadie

Luz de mi oscuridad
Libro abierto a puerta cerrada
Línea infinita dorada.
¿Por qué?
Te vas, te encuentro
Te amo, te desprecio
Te lucho, te dejo.
Y a él, desmoralizador,
amigo traidor,
polinizador de penas
e inmensas alegrías,
gracias.
No te vayas mi sol
que tus rayos me queman
pero confortan el alma.
No te vayas mi sol
que tu risa es mi vida,
sin ella, no hay nada.
Publicado por Ana I. en 8:11 |  

0 comentarios:

Suscribirse a: Enviar comentarios (Atom)