martes, 27 de mayo de 2008

La silla de ruedas

Ríes. Aplausos... Vuelta, vuelta. Las caras que ven lloran sin lágrimas. Aplausos de nuevo. Esta jaula preciosa, dañada. ¿Dañada? El sol, los ojos abiertos, la boca. Las piernas... No, las piernas las cortaron. El salón de nuevo. Aplausos. El metal que rueda. Ríes por dentro. Si ellos supieran.
Publicado por Ana I. en 8:08 |  

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