sábado, 13 de septiembre de 2008
No recuerdo señor juez
Lo acuso de asesinato de conciencia en primer grado. La mía.
Pruebas tengo muchas. Presenté al jurado muestras de sangre de un corazón agonizando de hipertrofia - según los exámenes la causa es el desgarre de la aorta, debido a un esfuerzo repentino. Esas cosas dañan músculos en desuso.
Atestiguarán en su contra noches en vela, argumentan problemas de espalda y dolor de cabeza por malpraxis. Pronto lo citará el tribunal.
Pero no es por eso que le escribo. Entienda, estoy en bancarrota - este problema del corazón me sale caro. Con lo que me deje la demanda puedo arreglar el músculo, llevarlo a su estado natural. Así puede durar unos años más, si lo mantengo en reposo.
Esque... no lo sé. No sé cómo hacer sin usted, disculpe el atrevimiento. Tal vez cuando me vea lo sospeche, le agradezco el disimulo, porque el mío no es muy bueno. Le dirijo esta carta para despojarme de los vestigios de apariencias, me di cuenta de que no valen nada.
Adjunto la máscara que solía ponerme para que pueda descansar tranquilo.
Los guantes que usé para no dejar huellas están intactos; después de descubrir que lo único que quería era marcarle el pecho los guardé en una caja.
No volverá a oler mi perfume barato entre sus papeles, los he quemado.
Imagino que ha llegado a usted una cantidad industrial de rumores. Me temo que todos son ciertos. Como algunos pueden comprometer a la compañía presento mi renuncia en la página siguiente, sellada por el Departamento de construcciones ilusas.
Entiendo que he violado el contrato, el ámbito carnal no admite resbalones emocionales. De esta manera me despido, no pretendo que me busque. Agradezco sus esfuerzos, pero cuando un músculo no aguanta no hay más que hacer.
Pruebas tengo muchas. Presenté al jurado muestras de sangre de un corazón agonizando de hipertrofia - según los exámenes la causa es el desgarre de la aorta, debido a un esfuerzo repentino. Esas cosas dañan músculos en desuso.
Atestiguarán en su contra noches en vela, argumentan problemas de espalda y dolor de cabeza por malpraxis. Pronto lo citará el tribunal.
Pero no es por eso que le escribo. Entienda, estoy en bancarrota - este problema del corazón me sale caro. Con lo que me deje la demanda puedo arreglar el músculo, llevarlo a su estado natural. Así puede durar unos años más, si lo mantengo en reposo.
Esque... no lo sé. No sé cómo hacer sin usted, disculpe el atrevimiento. Tal vez cuando me vea lo sospeche, le agradezco el disimulo, porque el mío no es muy bueno. Le dirijo esta carta para despojarme de los vestigios de apariencias, me di cuenta de que no valen nada.
Adjunto la máscara que solía ponerme para que pueda descansar tranquilo.
Los guantes que usé para no dejar huellas están intactos; después de descubrir que lo único que quería era marcarle el pecho los guardé en una caja.
No volverá a oler mi perfume barato entre sus papeles, los he quemado.
Imagino que ha llegado a usted una cantidad industrial de rumores. Me temo que todos son ciertos. Como algunos pueden comprometer a la compañía presento mi renuncia en la página siguiente, sellada por el Departamento de construcciones ilusas.
Entiendo que he violado el contrato, el ámbito carnal no admite resbalones emocionales. De esta manera me despido, no pretendo que me busque. Agradezco sus esfuerzos, pero cuando un músculo no aguanta no hay más que hacer.
2 comentarios:
ArevaloRic, qué te diré. O se reinvierte.
O se derroca a Alemania...
O se derroca a Alemania...

... y si el contrato sólo yo lo firmé. A pesar de las negociaciones ELLA ya tiene convenio con un consorcio alemán; y como usted sabrá en este mundo donde manda la oferta y la demanda ellos ganan.
Tienen... ventaja COMPARATIVA
que llaman.
El problema radica en que ya hice la inversión, lo perdí todo... y es que pintaba como el negocio del siglo...
¿Me puede usted ayudar?