domingo, 15 de mayo de 2011

¡!

He de haber usado unos dos pares de signos de exclamación en mi vida consciente.
Mi vida consciente, pequeña gran cosa que tal vez empezó cuándo. No sé cuándo
con referencia al qué hice,
más bien con referencia a cómo me vieron. Mi vida consciente con la primera mirada de bicho raro.
Medida satisfactoria y condición más que fidedigna de que se están haciendo las cosas bien.

signos de exclamación. Son como más caldo que frijoles.

Para qué si si hay tantas palabras en la alacena esperando, babosas.
Publicado por Ana I. en 18:13 |  

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