jueves, 27 de octubre de 2011

Once y media

Siempre son las once y media, dice el reloj fuente león del guitarrista eterno. Toneladas de pies manos orejas pasan se arrastran y las agujas inmutables. Inmutables como el edifico del lado y como el techo a diagonal que siempre es verde herrumbre debajo.

Once y media y pasa el mopcito escapando. Once y media lleve la teta asustada llévela llévela. Once y media, nos morimos todos de hambre. Nos morimos todos de inmutabilidad. A menos que. Schrodinger, mierda.

A menos que no fueran las once y media y ese no fuera un reloj. y el reflejo es la verdad y el león escupe dos agujas que marcan doce.
Publicado por Ana I. en 21:10 |  

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